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Cómo saber que una casa de empeño es segura

¿La cuesta de enero se prolongó de más? ¿Te quedaste sin trabajo y necesitas liquidez? ¿Tus deudas te rebasan y no sabes cómo pagarlas? Cuando pasamos por momentos de crisis económicas, buscamos diferentes alternativas, que anteriormente podíamos no haber considerado, para cubrir las deudas y obtener la liquidez necesaria para superar el difícil momento por el que pasamos, y el empeño se ha convertido en uno de los recursos más solicitados.

Hoy, en la nueva entrada de blog de Respuesta Rápida les contaremos cómo pueden reconocer una casa de empeño segura, donde puedan recibir un préstamo a cambio de un artículo con la tasa de interés más atractiva, para recuperarlo en perfectas condiciones una vez saldada la deuda.

 En el año 2013 la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) dio a conocer que se impondrían multas por más de tres millones de pesos a casas de empeño en las que se detectaron anomalías, como no operar con contratos de adhesión o no informar de forma clara sobre el plazo máximo de pago o la fecha límite de finiquito, ni informar del porcentaje de interés por el préstamo conforme al avalúo de la prenda, entre otras irregularidades.

Ante este escenario, se reformaron las leyes para que las operaciones sean de forma transparente y se proteja al consumidor de estos servicios, así como las prendas que se empeñan. Tras las operaciones de la Profeco, miles de locales fueron clausurados, multados y obligados a proporcionar información al consumidor sobre el Costo Anual Total o CAT, gastos de almacenaje, plazos de pago, requisitos para liquidar, cantidad de refrendos a los que se tiene derecho y otras condiciones.

La misma Profeco recomienda a los consumidores de servicios financieros que se fijen en ciertos aspectos antes de buscar un empeño, con el fin de obtener una solución a su problema económico y no un mayor problema.

La casa de empeño debe contar con un registro de sus contratos ante la Profeco, en la que queden especificados el costo de almacenaje, el CAT, los plazos de pago, refrendos y otros factores que deben estar a la vista en el establecimiento, pero también dentro del contrato que se firme al solicitar un préstamo.

La información proporcionada debe ser clara, en español, veraz y comprobable; los contratos con “letras chiquitas” deben ser rechazados, ya que los datos deben ser legibles a simple vista y corroborados por el asesor o encargado de las ventas, de modo que podamos aclarar las dudas que puedan surgir en el proceso. La casa de empeño debe entregar una copia del contrato, firmado por ambas partes para dar garantía de la legalidad de los procesos a los involucrados.

Ya que no todas las casas de empeño aceptan los mismos artículos o prendas, el establecimiento debe informar sobre lo que recibe, el porcentaje de avalúo sobre el préstamo que se realiza sobre las prendas, la tasa de interés y el plazo de pago, así como los refrendos con los que se cuenta para liquidar.

Además, el servicio de empeño debe contar con básculas ajustadas y calibradas adecuadamente y a la vista, para comprobar que la prenda (en caso de que se trate de una joya de oro o plata) sea pesada correctamente y el valor sea conforme a los criterios de la casa de empeño.

Se debe dar información precisa sobre los días y horas de servicio, los sistemas de atención al cliente y solución de problemas, el costo anual y gastos por almacenaje, así como la tasa de interés y saldos insolutos.

Debemos conocer el proceso de devolución de la prenda empeñada, que se realizará cuando la deuda quede saldada y cumplidos los términos del contrato; la prenda debe devolverse en las mismas condiciones en las que fue empeñada. En caso de que la casa de empeño haya perdido, deteriorado o sufrido el robo de la prenda en un asalto u otro evento, debe responder por los bienes dados en prenda y pagar la pena convencional, que debe estar estipulada en el contrato.

En el caso contrario, cuando el consumidor no puede cubrir el pago de refrendos ni liquidar a tiempo el préstamo, la casa de empeño podrá poner a la venta la prenda empeñada; se debe tener claros los plazos de pago y condiciones de refrendo para que no existan inconformidades por ninguna de las partes.

Antes de firmar tu contrato, léelo bien; si tienes preguntas, pide al asesor que te las resuelva para tener claras les fechas de pago, de refrendos, el vencimiento y plazos, así como las posibles penalizaciones por pago fuera de fecha. También debemos preguntar si la institución ofrece facilidades o bonificaciones en caso de liquidar el crédito antes de tiempo, lo que podría ser útil para recuperar antes la prenda y pagar menos intereses.

Antes de empeñar, asegúrate de que la casa de empeño funciona bajo los criterios de la Profeco y de que se trata de un establecimiento confiable, pues existen personas que pueden aprovecharse de que pasas por un momento de crisis y podrían ofrecer un precio muy bajo por tu prenda, intereses muy altos e incluso podrías perder  tu dinero y tu artículo empeñado.

Pregunta si tienes la opción de vender en vez de empeñar, lo que podría ahorrarte los pagos de intereses y, si te conviene vender la prenda, podrás aprovechar al máximo el dinero recibido, en vez de tener que solicitar un empeño para poder recuperar la prenda más adelante.

Las casas de empeño ofrecen rapidez en los préstamos, ya que el efectivo se presta el mismo día, con la facilidad de que piden una identificación oficial, en algunas sucursales piden comprobante de domicilio y de que la prenda es propia; pueden sacarte de un apuro si te aseguras de que la empresa es seria, se ajusta a los criterios de la Profeco y brinda transparencia en la información. Para que pagar no sea una tortura, toma medidas preventivas para ajustar tu presupuesto a los pagos que te permitan recuperar tu prenda.

En Respuesta rápida encuentras la mejor opción para tu empeño; contamos con 150 sucursales ubicadas en todo México para que encuentres la más cercana.

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