Blog

Nuevas Noticias y actualizaciones

empresas-de-empeños-1-2.jpg

¿No te alcanza el dinero en este regreso a clases? No te endeudes de manera riesgosa: acude a una casa de empeño

Bienvenido a esta nueva entrada del blog de Respuesta Rápida, donde el grupo de inversionistas que la han formado y consolidado a lo largo de tres décadas comparten algunas de sus experiencias en materia de sistemas de casa de empeño para que puedas beneficiarte con las ventajas que ofrecen los préstamos prendarios. Y ahora que el regreso a clases está a la vuelta de la esquina, puede que enfrentemos algunas dificultades económicas al momento de surtir una nueva lista de útiles escolares requeridos para el próximo ciclo, y recurrir a un préstamo puede ser una buena opción.

La educación de nuestros hijos es, junto con su adecuada alimentación y atención médica, uno de los bienes en los que no nos podemos dar el lujo de escatimar. A diario vemos en los noticieros que terribles sucesos aquejan a nuestro país. Robos, tráfico de drogas, asesinatos son desencadenados por muchos factores, pero uno de los principales son las fallas que hubo en la educación de los ahora delincuentes cuando eran niños. Y aunque suene trillada, la afirmación que dice que en la infancia recae el futuro del país está llena de verdad.

Si no contamos con el dinero suficiente para afrontar los gastos que implica invertir en la educación de los más pequeños de la familia, existen varias opciones de las que podemos valernos para tener una suma extra que nos ayude a proveerles todo lo necesario a fin de que puedan aprovechar al máximo el siguiente ciclo escolar. Una de las alternativas obvias es recurrir a los bancos, ya sea para solicitar un préstamo o bien una tarjeta de crédito que nos ayude con nuestras finanzas. Sin embargo, te recomendamos mucha cautela, y te presentamos aquí algunas de las razones por las que en ocasiones, lejos de una ayuda, las instituciones bancarias representan una serie de riesgos y complicaciones.

¿Solicitar un préstamo bancario es la mejor opción?

En primer lugar, cuando solicitamos un préstamo al banco, existe una serie de documentos a presentar y una serie de obstáculos a causa de la tramitología, que pueden hacer que la obtención del crédito se complique o bien, que se retrase. La mayor cantidad de problemas surge cuando contamos con una mala reputación en nuestro historial crediticio, ya que los bancos se dan a la tarea de realizar minuciosas revisiones de nuestro pasado en cuanto a préstamos antes de aprobar un nuevo crédito. Y aun cuando hayamos cumplido cabalmente con nuestros pagos en el pasado, es un trámite que llevará varios días, por lo que no es la mejor alternativa cuando necesitamos el préstamo rápidamente.

Otra dificultad puede presentarse cuando el préstamo solicitado corresponde a la modalidad de interés fijo, pues es común que en caso de que quieras amortizar de manera anticipada el préstamo haya que pagar una comisión muy alta. Por lo tanto, es fundamental hacer una revisión profunda de nuestro presupuesto y considerar si verdaderamente nos conviene recurrir al banco en función de los plazos que se proyecten para el pago y de las posibilidades que tengamos para ir cubriendo los pagos. Y por otra parte, si los intereses son variables podemos correr el riesgo de un alza imprevista que nos lleve a pagar más de lo presupuestado debido a que la economía es “caprichosa” y las condiciones pueden variar sin más ni más de un momento a otro.

¿Y qué hay de las tarjetas bancarias?

Aunque en principio las tarjetas de banco parecen una gran alternativa para salir de los apuros económicos, nos dan una excesiva confianza de contar con dinero que no tenemos y que no sabemos si vamos a tener. Si logramos cubrir los pagos mensuales, no habrá mayor problema, pero tenemos que considerar que en caso de que no tengamos la solvencia económica necesaria para ello, empezaremos a pagar intereses y después intereses sobre intereses, por lo que la deuda se puede volver como una bola de nieve que se irá agrandando hasta alcanzar niveles muy grandes que pueden exceder nuestra capacidad de pago.

Una opción más flexible:

Una casa de empeño puede representar la mejor solución a tus problemas porque ofrece opciones más flexibles respecto de las opciones que involucran a las instituciones bancarias. En primer lugar, si nuestra prioridad es conseguir la aprobación de un préstamo rápidamente, nada mejor que llevar una prenda, que puede ser cualquier objeto de valor, para obtenerlo. Lo más importante es que dicho objeto seguirá siendo de nuestra propiedad, aunque si así lo decidimos, podemos usarlo para cubrir el monto de la deuda. Además, también podemos prorrogar el lapso original que habíamos pactado para hacer el pago, sin que esto implique una penalización.

En una casa de empeño no habrá necesidad de trámites engorrosos ni de presentar comprobantes para que el préstamo prendario sea otorgado. Además, las condiciones del pago de intereses estarán bien claras desde un inicio, por lo que no nos llevaremos desagradables sorpresas en este aspecto. Entonces no dejes que este regreso a clases sea una pesada losa para tu economía, pues cuentas con un gran aliado, Respuesta Rápida, ya que como nuestro nombre indica, podremos darte una solución pronta y expedita para tus problemas financieros.

Por otra parte, si leíste este artículo porque deseas invertir en una franquicia de casa de empeño, no dudes en consultarnos para brindarte toda la información, a fin de que tengas la oportunidad de ayudar a las personas que necesitan del servicio de préstamos prendarios en tu localidad.

El equipo de marketing¿No te alcanza el dinero en este regreso a clases? No te endeudes de manera riesgosa: acude a una casa de empeño